Lucio Demare
torna all'elenco

Lucio Demare

A sei anni cominciò a studiare musica con suo padre, Domingo Demare, e con Luis Riccardi, a quell'epoca pianista dell'astro nascente del tango Francisco Canaro. Più tardi proseguì i suoi studi al conservatorio di Buenos Aires con il maestro Vincente Scaramuzza. Fu decisamente un precoce musicista infatti a solo otto anni lo troviamo con i pantaloni corti al pianoforte nelle sale cinematografiche, era ancora l'epoca dei film muti, e ad allietare il viaggio dei passeggeri che andavano avanti e indietro con i grandi battelli da Montevideo. Qualche anno dopo iniziò a suonare in alcune sale di varietà del centro, ma fu nel 1922, all'età 16 anni, che ebbe il suo primo contatto con il tango, quando venne ingaggiato dal musicista Adolfo Carabelli per suonare Jazz nel famoso cabaret di Buenos Aires “El Tabarís”.

il testamento artistico di un grande protagonista del tango, si conclude così:


"… mai potrei separarmi dalla musica, e sono felice per questo. Ho messo tutta la mia vita nella musica ed ognuna della cose che feci vale per l'impegno che ci misi. Mai feci qualcosa per guadagnare denaro. Ho vergogna e forse questo è il più grande capitale che ho. La gente che mi segue sa che fu così e che mai feci concessioni al cattivo gusto"

Solamente ella

Tango 1944 Musica: Lucio Demare Testo: Homero Manzi

Ella vino una tarde y era triste
fantasma de silencio y de canción,
llegaba desde un mundo que no existe.
Vacío de esperanza el corazón.
Era nube, sin rumbo ni destino,
tenía la ternura del adiós.
Mi paso la siguió por cien caminos
y un día mi fatiga la alcanzó.

Ella,
piel de sombra, voz ausente.
Ella, en mis brazos se durmió.
Juntos, sin saberlo torpemente,
aprendimos duramente
las verdades del amor.
Ella, floreció bajo la luna.
Ella, renació para mi afán.
Juntos, sin angustias, sin reproche,
sin pasado, noche a noche,
aprendimos a soñar.

Sus palabras que estaban ateridas.
Entonces se encendieron de emoción.
Con fuego de mi amor volvió a la vida,
la que era sólo el eco de un adiós.
Ella vino a mi mano en el invierno,
vacío de esperanza el corazón.
Hoy vive entre mis sueños y es eterno
su sueño de mujer y de canción.


Torrente

Tango 1944 Musica: Hugo Gutiérrez Testo: Homero Manzi

Solloza mi ansiedad...
También mi soledad
quisiera llorar cobardemente.
Angustia de jugar y de repente,
sin querer,
perder el corazón en el torrente.
Se queja nuestro ayer...
Se queja con un tono de abandono
que recuerda con dolor
la noche del adiós...
la noche que encendimos de reproches
y el amor pasó.

Adiós...
la triste y la más gris canción de amor.
Ayer...
el último y fatal ayer final.
Fue mi desprecio, mi desprecio necio.
Fue tu amargura, tu amargura oscura.
Nuestro egoísmo nos lanzó al abismo
y nos vimos de repente en el torrente
más atroz.
Torrente de rencor
brutal y cruel
que ya no ofrece salvación.

Se queja el corazón...
Se queja con razón
al ver lo que quedó de aquel pasado.
Perfume de rosal
rumor callado de cristal
y todo es un nidal abandonado.
Solloza el corazón...
solloza como un niño sin cariño,
sin abrigo ni ilusión.
Y vuelve del adiós
la tarde en que los dos fuimos cobardes
y el amor pasó.


Una emoción

Tango 1943 Musica: Raúl Kaplún Testo: José María Suñé

Vengan a ver que traigo yo
en esta unión de notas y palabras,
es la canción que me inspiró
la evocación que anoche me acunaba.
Es voz de tango modulado en cada esquina,
por el que vive una emoción que lo domina,
quiero cantar por este son
que es cada vez más dulce y seductor.

Envuelto en la ilusión anoche lo escuché,
compuesta la emoción por cosas de mi ayer,
la casa en que nací,
la reja y el parral,
la vieja calesita y el rosal.
Su acento es la canción de voz sentimental,
su ritmo es el compás que vive en mi ciudad,
no tiene pretensión,
no quiere ser procaz,
se llama tango y nada más.

Esta emoción que traigo yo,
nació en mi voz cargada de nostalgia.
Siento un latir de rebelión cuando a este son
sus versos le disfrazan.
Si es tan humilde y tan sencillo en sus compases,
porque anotarle un mal ejemplo en cada frase.
Con este resto de emoción
muy fácil es llegar al corazón.


No te apures, Carablanca

Tango 1942 Musica: Roberto Garza Testo: Carlos Bahr

No te apures, Carablanca...
Que no tengo quién me espere...
Nadie extraña mi retardo,
Para mí siempre es temprano
Para llegar.
No te apures, Carablanca...
Que al llegar me quedo solo...
Y la noche va cayendo,
Y en sus sombras los recuerdos
Lastiman más.

Me achica el corazón
Salir del corralón,
Porque me sé perdido.
Me tienta la ilusión
Que ofrece el bodegón,
En su copa de olvido.
Caña en la pena...
Llama que me abrasa
Mal que no remedia,
Pena que se agranda.
Siempre lo mismo...
Voy para olvidarla
Y entre caña y caña
La recuerdo más.

No te apures, Carablanca,
Que aquí arriba del pescante,
Mientras ando traqueteando
Voy soñando como cuando
La conocí.
No te apures, Carablanca...
Que no tengo quién me espere
Como entonces, cuando iba
Compadreando la alegría,
De ser feliz.

El Pescante

El Pescante Tango - Composto da Sebastian Piana- Autore Homero Manzi 
Orchestra Lucio Demare canta Raul Beron

Yunta oscura trotando en la noche.
Latigazo de alarde burlón.
Compadreando de gris sobre el coche
por las piedras de Constitución.

En la zurda amarrada la rienda,
amansó al colorao redomón.
Y, como él, se amansaron cien prendas
bajo el freno de su pretensión.

¡Vamos!...
cargao con sombra y recuerdo.
¡Vamos!...
atravesando el pasado.
¡Vamos!...
al son de tu tranco lerdo
¡Vamos!...
camino al tiempo olvidado.
Vamos por viejas rutinas,
tal vez de una esquina
nos llame René.
Vamos que en sus aventuras
viví una locura
de amor y suissé.

Tungo flaco tranqueando en la tarde
sin aliento al chirlazo cansao.
Fracasado en su último alarde
bajo el sol de la calle Callao.

Despintado el alón del sombrero
ya ni silba la vieja canción,
pues no quedan ni amor ni viajeros
para el coche de su corazón.





©2013-2018 Quelli che… Accademia del Tango Argentino - Via Josip Broz Tito 6, 42123 Reggio Emilia - C.F. e P.Iva: 91165610352